martes, 7 de febrero de 2012

Economía Ambiental, una introducción al análisis


Edwin Rolando García Caal

La sociedad opera en la línea de la satisfacción de necesidades. Por tal razón realiza acciones de producción y consumo. La producción determina actividades que señalan cantidades de bienes y cantidades de servicios  óptimos para ser satisfactores de aquellas necesidades que les dan origen. Esta acción incluye medios tecnológicos y organizativos que hacen posible la conexión entre los productores y los consumidores de esos bienes y servicios producidos. El consumo tiene que ver con la forma de distribuir la producción dentro de grupos sociales e individuos, de acuerdo con una forma de organización social generalmente aceptada. El siguiente es un modelo simplificado del funcionamiento del sistema económico, en donde las acciones de producción le corresponden a las empresas y las acciones de consumo corresponden a las familias.

Gráfica 1. Corriente real y corriente nominal en el análisis económico

 
El número 1 corresponde a las familias que en teoría, llevan al mercado de factores de la producción (10) los recursos naturales (3), el capital (4), el trabajo (5) y la capacidad empresarial (6). A ese mercado de factores (10) llegan las empresas (2) a comprar los factores de la producción antes referidos. Estos factores son combinados de acuerdo con un nivel tecnológico específico en el lugar de producción de las empresas (2), como resultado del proceso de producción, las empresas (2) llevan al mercado de bienes y servicios (11) por un lado bienes (7) y por otro lado servicios (8). A ese mercado de bienes y servicios (11) llegan las familias y compran los bienes (7) y los servicios (8) que consideran necesarios para la satisfacción de sus necesidades sentidas. Con estas acciones se cierra el ciclo o flujo de la corriente real, señalado en el esquema con el número 9.

Hay que considerar también que las empresas (2) al adquirir en el mercado de factores de la producción (10) los factores de producción que utilizan en el proceso productivo retribuyen monetariamente cada uno de los factores. Por la adquisición de los recursos naturales (3) las empresas pagan una Renta (12), por la adquisición de capital (4) las empresas pagan una tasa de interés (13), por la adquisición de trabajo (5) las empresas pagan sueldos y salarios (14) y por la adquisición de capacidad empresarial (6) las empresas pagan una ganancia o beneficio (15); dinero que las familias llevan a sus lugares de vivienda para decidir utilizarlo en la cantidad de bienes y servicios necesarios. En definitiva llevan el dinero al mercado de bienes y servicios (11) para pagar por la adquisición de bienes (7)  un precio (16) y por la adquisición de servicios (8) pagar una tarifa (17). El dinero que reciben en el mercado de bienes y servicios (11), las empresas (2) lo llevan a sus lugares de producción para decidir invertirlo en determinada cantidad de factores de producción. Se cierra así el flujo o corriente nominal (18) que permite el traslado de ese dinero hacia el mercado de factores de la producción (10) para que llegue nuevamente a las familias (1).

Hasta aquí se ubicó la visión de la teoría económica durante muchos años, hasta que a partir de mediados del siglo XX los analistas de la teoría económica señalaron que el sistema económico se encuentra dentro de un mundo natural que por supuesto, se encuentra sometido a leyes objetivas de la naturaleza y si el sistema económico no considera los flujos que se dan entre la naturaleza y el mismo, se provocarían desequilibrios que no son propios de un sistema. Un sistema en armonía establece un equilibrio entre la corriente real y la nominal. En ese sentido el Ambiente (19) provee las materias primas y la energía que hacen posible  a las familias llevar al mercado (10) los factores de la producción, haciendo posible la producción y el consumo.  En ese sentido el primer efecto que la naturaleza tiene sobre el sistema económico resulta de la extracción de materias primas (3) que permiten al sistema seguir funcionando. El estudio de la naturaleza en su papel de proveedora de materias primas recibe el nombre de Economía de los Recursos Naturales y su análisis teórico se encamina hacia el uso sostenible de los recursos de tal forma que se evite la extinción de la biodiversidad. Las acciones de la Economía de los Recursos Naturales se aborda en el flujo económico nominal (o monetario) (21) bajo el nombre de inversiones equivalentes que pueden ser orientadas a) en la forma de producción (corto un árbol y siembro 10) o bien en la forma de b) protección ambiental (por ejemplo, el sistema guatemalteco de áreas protegidas). En Guatemala estaríamos hablando como ejemplo, que las acciones de INAB y de CONAP se encuentran en el marco de la Economía de los Recursos Naturales.

El segundo efecto que la naturaleza tiene sobre el sistema económico resulta de la producción de los bienes y servicios (2). Tomando en cuenta que el sistema económico se encuentra dentro del mundo natural (Ambiente) y que los procesos productivos generan productos de desecho, llamados residuos (20), tarde o temprano estos residuos regresan al ambiente. El ambiente tiene cierta capacidad para asimilar esos residuos (capacidad de carga de los ecosistemas) hasta un momento en el cual los residuos superan el límite natural y originan contaminación o degradación.
Para guardar el equilibrio del sistema económico y permitir su funcionamiento en el largo plazo la corriente real (20) debe ser compensada con inversiones equivalentes (22) en forma de a) reciclaje y en forma de b) plantas de tratamiento de los desechos sólidos. Estas acciones buscan específicamente mantener la calidad del entorno y se encuentran en el marco de la Economía Ambiental.

El tema central de la Economía Ambiental es el control de la contaminación, pero no es el único tema que dicho análisis aborda. Cuando el tema de la teoría económica se enfoca en la calidad ambiental incluye aspectos que evalúan la restauración del equilibrio ecológico, inclusive la degradación paisajística, la modificación de los espacios naturales, el cambio de uso del suelo y estos aspectos que no necesariamente ocurren con el vertido de sustancias contaminantes.   

Haciendo una síntesis, la Economía de los Recursos Naturales responde a las interrogantes del ritmo de explotación y el punto óptimo de las tasas de extracción de los recursos renovables y no renovables, (inclusive la biomasa marítima, el uso del suelo, los espacios públicos, formas de producción ambientalmente amigables, legislación para el uso del agua y programas agropecuarios con responsabilidad empresarial), todo esto relacionado con el presente y el futuro;  una dimensión temporal que rige el crecimiento y la extinción de los recursos reconocidos por el sistema económico dentro del proceso de producción y que por lo tanto tienen precios de mercado.

La Economía Ambiental responde a interrogantes del equilibrio de los ecosistemas cuando se contamina el ambiente o cuando la extracción de los recursos se hace de forma doméstica y sobre todo cuando no se restaura el equilibrio de aquellos bienes y servicios que no tienen mercado, aunque en lo cotidiano participen en las transacciones del sistema económico de forma no reconocida. En el tema de la contaminación  se reconoce la necesidad de estudiar los desequilibrios que la actividad económica provoca en el aire, el agua, la tierra o la biodiversidad. Sustancias tóxicas que ponen en peligro la existencia humana y que se originan tanto en la producción como en el consumo.

Para discutir y ampliar.

1.       ¿Es posible definir con claridad la línea que separa a los recursos naturales de los servicios ambientales? ¿Cuáles son los parámetros que permiten marcar la diferencia?

2.       ¿Cuáles son los aspectos de ambas ciencias (ERN y EA) que no fueron tratados en este artículo, pero que forman parte del análisis del sistema económico y su relación con el ambiente?

Lecturas

Recursos económicos y ambientales. Aplicaciones del principio de la energía. Robert U. Ayres.


Contaminación de los recursos naturales y del ambiente. Alain C. Enhoven y A. Myrick Freeman III.

Para descargar el artículo completo pinche aquí... Economía ambiental, una introducción