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lunes, 13 de julio de 2015

El problema social y el problema socioeconómico

Edwin Rolando García Caal

Los problemas son situaciones de conflicto, que surgen cuando la capacidad de restablecer la armonía entre elementos complementarios se ve disminuida, y en ocasiones anulada por situaciones, elementos o hechos desconocidos; mismos que al ser descubiertos pueden eliminarse o sustituirse hasta el punto que permitan regresar a la situación sin conflicto. La búsqueda de una solución corre bajo la responsabilidad de los propios elementos en conflicto o bien, si estos carecen de competencia, la responsabilidad puede elevarse a instancias superiores, las cuales inician en el nivel individual, continúan al nivel institucional y si aún no logran restablecer la armonía culminan en el nivel científico.

La anterior definición señala la conveniencia de iniciar la disertación explicando cuáles son los elementos complementarios. En las ciencias exactas por ejemplo, existe armonía entre valores (10=10). Un problema en estas ciencias exactas surge cuando aparece el hecho desconocido, lo que hace cambiar uno de los valores (8+X=10), transformando la armonía inicial en un problema. La búsqueda de la solución al problema puede abordarse desde varios puntos de vista, varios caminos o varios procedimientos. En este caso como los elementos no tienen competencia para auto recuperar la armonía, la responsabilidad de solucionar el problema recae sobre el individuo (hombre o mujer) interesado en resolver el problema. La jerarquía de los actores entra en escena cada vez que un nivel inferior señala su incompetencia para resolverlo.

Al igual que en las ciencias exactas, las ciencias naturales funcionan con elementos complementarios en armonía. Por ejemplo, una planta, para desarrollarse necesita de ciertas cantidades de nutrientes y condiciones físicas. Estas están presentes de forma oportuna en la naturaleza, sin embargo, la ausencia de uno solo de estos elementos complementarios hace romper la armonía y provoca el aparecimiento de un problema. Si el problema no es resuelto, los cambios en el desarrollo de la planta pueden permanecer en el largo plazo. La planta puede por sí misma buscar una solución al problema, si ella misma no lo logra, la responsabilidad pasa al agricultor. Por ejemplo, si aparecen gusanos en la planta, será necesaria la intervención del agricultor,  para que aplique un pesticida y solucione el problema. Si el agricultor no tiene medios para resolver el problema y las plantas afectadas hacen peligrar la cosecha de una comunidad, la situación puede complicarse y pasar a ser responsabilidad del Ministerio de Agricultura. Si el ministerio descubre que el nematodo no puede ser eliminado con ninguno de los pesticidas existentes, el problema pasa a jurisdicción de la ciencia. Según el autor "El científico formula el problema como resultado del análisis de la situación problemática que surge en la vida real como consecuencia de las exigencias de la práctica; o el problema científico se plantea como una previsión teórica" (Majmutov, M. ,1983; p. 143).

En un sentido más pragmático Mario Bunge señala: "El término problema designa una dificultad que no puede resolverse automáticamente, sino que requiere una investigación" (Bunge, M. 1972; p. 195).

En las ciencias sociales, los problemas surgen de la misma forma. Rompiendo el equilibrio o la armonía entre elementos. Sólo que uno de los elementos siempre es el ser humano. Sin embargo, en la sociedad hay una situación más compleja. El elemento ser humano hace más difícil de resolver el problema. Primero porque contrario a lo que ocurre en las ciencias exactas y en la naturaleza, el ser humano que es objeto de estudio no se está quieto y reacciona de diferentes formas (principio de actividad). Aún una misma persona en situaciones exactamente iguales puede reaccionar de diferentes formas en cada oportunidad. Veamos un ejemplo. Una gerente envió una circular a dos empleados. La circular decía: la próxima semana usted deberá asistir a una capacitación sobre temas de interés. El primer empleado llegó a agradecer por la consideración, pero el segundo empleado llegó a presentar su carta de renuncia. El primero afirmó que nunca lo habían tomado en cuenta para alguna capacitación y por lo tanto estaba muy agradecido. El segundo adujo que nunca lo habían enviado a una capacitación porque creía que hacía bien su trabajo, pero que ahora que lo enviaban a una, de seguro estaba haciendo mal su trabajo, por lo que mejor renunciaba.

El ser humano piensa y actúa de acuerdo a eso que piensa. Aun cuando está equivocado. Eso es parte del problema y es mayor cuando el problema no afecta a un sólo individuo (problema individual) sino a grupos de individuos o conglomerados (problema social). En ese sentido los problemas individuales se hacen sociales sólo cuando el mismo problema afecta a los conglomerados. Un problema social aparece por ejemplo, en la satisfacción de las necesidades. El hambre es normal, y puede resolverlo el individuo cuando tiene a la mano los satisfactores. Pero se vuelve un problema individual cuando la persona tiene hambre y no tiene nada para comer (ni comida, ni dinero para comprar comida). También es problema cuando la persona tiene hambre, tiene dinero para comprar la comida pero no hay comida en su casa y no tiene como salir a buscarla. Sin embargo, el problema es social cuando las personas que tienen hambre y no tienen nada para comer (ni comida, ni dinero para comprar comida) son muchas o cuando esas mismas personas sí tienen dinero para comprar la comida pero no hay en los mercados. 

Como problemas sociales podemos mencionar: la violencia, la drogadicción, el incremento de embarazos en niñas menores de 15 años, el analfabetismo, el tráfico en las horas pico, la ausencia de buenos líderes políticos, la falta de agua, las inundaciones, los secuestros, la discriminación racial, la discriminación de género, el uso de palabras soeces para la educación de los niños, el deterioro de los peinados, el deterioro de la forma de vestir, el incremento en adolescentes de los amigos con derecho, la cantidad de alumnos de diversificado que pierden las pruebas de matemática, el incremento de basura en las calles, el incremento de niños obesos, maestros incapaces de dar el ejemplo en términos de eficiencia, falta de didáctica en las aulas universitarias, desmotivación laboral, la corrupción, incremento de homicidios en mujeres, incremento de la prostitución masculina, el terrorismo, el tráfico de niños, el racismo, alcoholismo, el incremento de vagabundos, incremento de abortos, el calentamiento global, las inundaciones, la inflación, la compra venta de punteos en los cursos, el incremento de los divorcios, la masificación de mujeres insatisfechas, el ingreso al país de zapatos que no duran, incremento de niños sin familia, la violencia intrafamiliar, la violencia psicológica a la que son sometidos los esposos, el abuso sexual, la bulimia, falta de comunicación entre padres e hijos, estrés laboral, el bullying, el narcotráfico, personas lentas en todo, anorexia, dengue, chinkuncuya, malaria, la selección no llega al mundial, las maras reclutan niños cada vez más pequeños, el tiempo de aire en los celulares cada vez más caro, incremento de comida chatarra en el mercado, contaminación acústica, crisis económica en Europa, crisis económica en China, crisis económica en Estados Unidos, terremotos, inseguridad, etc. Esa es la realidad social, llena de problemas, algunos de naturaleza objetiva y otros de naturaleza subjetiva. Sin embargo, es necesario diferenciar un problema social de un problema socio económico. El problema socioeconómico se constituye a partir de situaciones de conflicto entre el individuo o grupo de individuos y los satisfactores necesarios para cubrir sus necesidades. Los problemas sociales dependen del desarrollo de la sociedad. Los problemas socioeconómicos tienen un primer punto de encuentro en las necesidades biológicas de los individuos, los problemas sociales son consecuencias de la vida en común. La terapia a parejas que están en situación de divorcio, por ejemplo, es la búsqueda de una solución a un problema social, pero no socioeconómico. Por lo tanto la ciencia que los estudia es la psicología y no la economía.
Los problemas socioeconómicos tienen naturaleza específicamente económica. Si entendemos el origen de lo social como lo que afecta a un conglomerado y sabemos que lo económico tiene que ver con la forma de administrar los recursos escasos y polivalentes para la satisfacción de necesidades ilimitadas de la sociedad, entonces bien podemos definir el problema socioeconómico como “aquella situación de conflicto que limita la satisfacción permanente de las necesidades ilimitadas de la sociedad”. El problema socioeconómico surge desde el origen de la sociedad y se explica por la intención de garantizar la reproducción de la especie humana. ¿Cómo garantizar que la sociedad humana permanezca en el tiempo? ¿A quién hay que proteger primero, a la mujer, al niño o al hombre? ¿Qué hay que buscar primero, comida, vestuario o vivienda? La respuesta está dada en un solo elemento: la provisión de bienes materiales. En ese sentido el equilibrio socioeconómico está señalado en la seguridad de qué producir, cuánto producir y como producir. Cuando esa seguridad se pierde o se pone en riesgo, entonces surge un problema socioeconómico. Cuando se entra en detalle a analizar el problema socioeconómico, se encuentran causas en toda la cadena de provisión de bienes y servicios, por lo que se habla de problemas de producción, problemas de distribución, problemas de comercialización y problemas de consumo. Un elemento adicional que se encuentra amarrado a la cadena de provisión de bienes y servicios tiene que ver con el dinero como medio de cambio. Por lo que los problemas socioeconómicos tienden a analizar la provisión real (bienes y servicios) y la provisión monetaria (dinero para adquirirlos). A esto llamaremos más adelante corriente real y corriente nominal.
Algo importante para diferenciar los problemas sociales de los problemas socioeconómicos tiene que ver con todos los aspectos de la vida humana. La actividad del ser humano no se centra únicamente en la necesidad de reproducción material de la especie (problemas socioeconómicos), sino que también aborda necesidades de organización, de reproducción espiritual, y de relaciones de vida.  En las relaciones de organización aparecen los problemas que se dan en las estructuras de poder, en las clases sociales y en los estratos sociales. Cuando los problemas socioeconómicos se mezclan con las relaciones de organización aparecen nuevos problemas como la desigualdad. En este caso unos grupos sociales tendrán una producción, distribución, comercialización y consumo diferentes a otros, sobre todo porque el tipo de organización establece diferencias en los ingresos de los grupos sociales. En el tema de la reproducción espiritual de la sociedad los problemas que surgen tienen que ver con la estructura de la familia, la conceptualización de la educación, la salud, la libertad, la seguridad, la vivienda, la iglesia y el vestido. Esta conceptualización hace que un grupo social rechace o acepte la forma de vestir o la forma de pensar de otro grupo social, lo que hace surgir otro problema, denominado discriminación. Finalmente en las relaciones de vida, los campos de acción de los seres humanos tienen que ver con la cultura y los valores que le son propios por historia. Lo que tiene valor para unos (cacao) no es lo mismo que tiene valor para otros (oro). Como se puede notar, entonces, los problemas socioeconómicos sólo intentan abordar las relaciones de reproducción material de la sociedad y para ello se fundamentan en el análisis de sus propios indicadores socioeconómicos (ejemplo, el PIB, la tasa de desempleo, el índice de distribución del ingreso, etc.). Estos se miden en el tiempo y en el espacio.
Por lo anteriormente descrito es importante aclarar que cuando se reduce la seguridad de contar con satisfactores que permitan resolver las necesidades materiales, debemos también saber que todo tiene relación temporal. Así los problemas socioeconómicos también se identifican como problemas estructurales o como problemas coyunturales. Son problemas coyunturales aquellos que no son permanentes. En un problema coyuntural la solución puede darse en el corto plazo y la inversión de tiempo y recursos es mucho menor que los recursos necesarios para resolver un problema estructural. Veamos un ejemplo. En la evaluación de un edificio nuevo el supervisor informó que el hierro utilizado en la construcción estaba oxidado y por lo tanto en un máximo de 5 años el edificio colapsaría. Este es un problema estructural, porque para sustituir el hierro en todo el edificio, se hace necesario derrumbar el edificio, a menos que se utilice un procedimiento diferente, como el utilizado en los X-men para sustituirle el sistema oseo a Wolverine. Pero como eso es pura imaginación, el problema del edificio es un problema estructural.
En otro edificio hay un problema coyuntural. El supervisor descubrió que el día de la inauguración había un hedor en todos los niveles. El olor provenía del sanitario de damas del primer nivel. Cuando entraron vieron que no habían echado agua en el inodoro. Cuando intentaron echar agua vieron que no había. Ese es un problema coyuntural.
Imagínese ahora que ante el problema del sanitario en el primer nivel del edificio, el ingeniero jefe de la obra dé la orden de demoler el edificio para terminar con el mal olor en todos los niveles. ¿Sería esto necesario?  ¿No es más fácil echar agua en el sanitario y desodorante ambiental en todos los niveles? Imagine también que al enterarse del problema del hierro en el otro edificio, este ingeniero dé la orden de pintar todo el edificio con pintura anticorrosiva para evitar que se desplome dentro de cinco años. ¿Es esta una decisión correcta? Resulta que esto ocurre con frecuencia en la sociedad. Existen autoridades que pretenden resolver los problemas estructurales aplicando soluciones coyunturales, mientras que otros pretenden solucionar problemas coyunturales haciendo cambios estructurales. Todo esto sucede por falta de conocimiento de los problemas socioeconómicos.
Los problemas socioeconómicos pueden ser estudiados desde disciplinas muy dispares: ciencias políticas, sociología, economía, etc. Incluso dentro del ámbito de la psicología los problemas socioeconómicos pueden ser analizados desde perspectiva diferentes. Numerosos estudios consideran que las dificultades de este tipo constituyen un poderoso factor de riesgo de padecer problemas de adaptación psicológica. La mayoría de ellos coinciden al afirmar que los problemas socioeconómicos están implicados en la aparición y mantenimiento de trastornos psicológicos como la depresión, la ansiedad, o los problemas de comportamiento en adultos (Lynch, Kaplan y Shema, 1997; Price, Choi y Vinokur, 2002; Reading y Reynolds, 2001; Weich, Churchill, Lewis y Mann, 1997; Weich y Lewis, 1998a, 1998b). Asimismo, se constata un interés creciente en la comunidad científica por el estudio de cómo estos problemas socioeconómicos “de los mayores” pueden afectar al bienestar psicológico de los más pequeños (Kalff et al, 2001; McMunn, Nazroo, Marmot, Boreham y Goodman, 2001; Shaw, Winslow, Owens y Hood, 1998; etc.). Enfocarnos en esta línea de estudio sería un error en las Ciencias Económicas, por cuanto estás se dedican a buscar la causa de los problemas socioeconómicos y no los efectos.
El conocimiento de la realidad socioeconómica es tan importante que implica el análisis detallado del pasado y del presente, a efecto de identificar los problemas coyunturales y los problemas estructurales y las soluciones que les son compensatorias. Sólo así se puede aplicar una decisión inteligente y congruente con el fenómeno. Dicho sea de paso, un problema socioeconómico se descubre por el efecto pero se soluciona al identificar la causa. Causa y efecto son los elementos que permiten el análisis concreto de los problemas. Desde un nivel microeconómico, como el de una comunidad, hasta un nivel macroeconómico como el de una sociedad en su conjunto.
En todas las sociedades hay problemas socioeconómicos, pero son más alarmantes aquellos que se identifican en los países subdesarrollados. ¿Es Guatemala un país subdesarrollado?  Para responder a esta pregunta, es importante iniciar estudiando qué es el desarrollo. Sólo con este conocimiento es posible entender los conceptos de subdesarrollo y dependencia.  (Descargar)
Bibliografía
Ekelund, Robert B. y Robert F. Hérbert 1992. Historia de la Teoría Económica y de su Método. 3ra. Edición. McGraw-Hill. Madrid.
Fombellida, A. (2002, 12 de Junio). Más de la mitad de las familias tienen dificultades para llegar a final de mes. 20 minutos Barcelona, p.1-2.
García, E. (2009). Problemas Socioeconómicos de Guatemala. Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad de Ciencias Económicas. 103 páginas.
Goodman, S.H., Brogan, D., Lynch, M.E., y Fielding, B. (1993). Social and emotional competence in children of depressed mothers. Child Development, 64, 516-531.
Goodman, S.H., Hoven, C.W., Narow, W.E., Cohen, P., Fielding, B., Alegría, M., et al. (1998). Measurement of risk for mental disorders and competence in a psychiatric epidemiologic community survey: the National Institute of Mental Health Methods for the Epidemiology of Child and Adolescent Mental Disorders (MECA) Study.
Majmutov, M.I. 1983. La enseñanza problemática. Pueblo y Educación, La Habana, Cuba. 371 pg.
Bunge, M. 1972. Teoría y realidad. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-1050-8.
Social Psychiatry & Psychiatric Epidemiology, 33, 162-173. Gorman-Smith, D., Tolan, P.H., y Henry, D.B. (2000). A developmental-ecological model of the relation of family functioning to patterns of delinquency. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Problemas en las estadísticas de salud de Guatemala



Edwin Rolando García Caal

En Guatemala se reconoce que “no existe un mecanismo de información que establezca la situación real del perfil de salud de la población de forma continuada, que posibilite evaluar el avance de los compromisos del sector salud, el análisis de los resultados y su vinculación con los recursos”, acciones realizadas por todos los proveedores, los administradores y los financistas de los servicios de salud, tanto a nivel nacional como departamental y municipal. Sin embargo, ¿qué hay detrás de la falta de un mecanismo de información con los alcances citados? ¿Es posible implementarlo?

Algunos analistas señalan que no existe un mecanismo de información de la salud en Guatemala debido al tema de la financiación. Se sabe que en la Autoridad Sanitaria Nacional, existe desde el año 1997 el Sistema de Información Gerencial en Salud (SIGSA), entidad que hasta el año 2010 compilaba la información de los diagnósticos atendidos en los puestos y  centros de salud en sábanas de papel sin el nombre del paciente.

A partir del año 2010 y hasta la fecha, se implementaron un grupo de formularios en línea, sin embargo, debido a la falta de recursos físicos, dichos formularios (12 en total) se llenan en una computadora sin servicios de red. En otras palabras, se elaboran registros en formularios de Excel, a nivel de puestos de salud y centros de salud, dichos formularios son trasladados en medios magnéticos hasta el distrito de salud (uno por cada municipio). En el distrito se digitan para ser transmitidos en línea hasta el nivel central. El esquema de transmisión de datos expuesto no tiene alcance en los 334 municipios que conforman el país ya que en 5 de estos municipios se carece de servicios de internet, por lo tanto los digitadores de esos municipios deben trasladar en medios magnéticos los resultados de cada puesto y centro de salud hasta el siguiente nivel (el departamento).

Otro problema señalado se refiere a la capacidad de los equipos de cómputo utilizados en los municipios y en los departamentos, capacidad que no facilita la elaboración de reportes consolidados. Algunos estadísticos entrevistados (1 por cada departamento) señalan que la elaboración automática de un reporte consolidado departamental tarda alrededor de 5 días en salir, debido a la poca capacidad de las computadoras. En ese sentido, mientras las computadoras elaboran un reporte se detiene cualquier otro trabajo de cómputo. Debido a este inconveniente los reportes consolidados se solicitan a la autoridad central cuando existen recursos financieros para hacer el viaje.


Un problema adicional ha surgido desde la necesidad de reducir la mortalidad materna y la mortalidad infantil. Como los pacientes no son reportados por nombre, al momento de un seguimiento nacional de una estrategia materna e infantil no es posible localizar a los destinatarios de la estrategia. En ese sentido a partir del año 2013 se ha promovido el SIGSA nominal. Aproximadamente un 80% de los digitadores están llenando el  SIGSA nominal pero aún existe un 20% que no lo hace. Esta incompatibilidad de datos ha hecho difícil la consolidación de la información para generar reportes útiles en la toma de decisiones y en la evaluación de los alcances de la estrategia. Según el esquema de evaluación planteado por la OMS, en el Design and Implementation of Health Information Systems es posible señalar otros aspectos de la problemática del mecanismo de información implementado siguiendo una clasificación de seis niveles.


En el nivel uno (recopilación de datos), el sistema de información tiene la debilidad de no compilar la información de los hospitales propios de la Autoridad Sanitaria Nacional en los municipios y departamentos en donde operan. Estos datos son compilados por el Viceministerio de Hospitales y transmitidos únicamente al nivel central. El Ministerio de Salud también paga los servicios de técnicos de salud rurales quienes prestan servicios de salud materna e infantil en las áreas que no cuentan con un puesto ni con un centro de salud. La información de los pacientes atendidos bajo este mecanismo no es compilada por el SIGSA ni siquiera en el nivel central ya que estas organizaciones son inspeccionadas por una oficina coordinadora de las ONG. En las áreas que cuentan con puestos, centros de salud y hospitales, también trabajan médicos privados bajo las figuras de casas médicas, consultorios médicos, sanatorios y centros médicos. Asimismo,  en años recientes se ha implementado el mecanismo privado de servicios médicos económicos en las farmacias de productos genéricos (servicio que supera 1,500 médicos que atienden pacientes en las farmacias en todo el país). Los datos compilados en todas estas empresas no llegan al SIGSA. En aquellos lugares que no cuentan con servicios públicos del primer nivel también trabajan las comadronas. Ellas únicamente informan de los partos atendidos, no así de los servicios de consulta que implican una medicación previa. El viceministerio de hospitales no compila los datos de los hospitales atendidos por otros Ministerios, tales como el Hospital Militar y el Hospital de la Policía Nacional Civil. El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social cuenta con una red de servicios similar a la estructura de la Autoridad Sanitaria Nacional, cuenta con sanatorios, centros médicos y hospitales. Los datos de los servicios prestados no son trasladados al SIGSA. La atención de pacientes en el IGSS tiene un fuerte componente materno e infantil ya que atiende a las esposas desde la concepción hasta el parto y a los hijos de los trabajadores afiliados hasta los 7 años de edad. Esa falta de datos en el SIGSA ha provocado que los indicadores calculados por distintas dependencias Nacionales e Internacionales no sean coincidentes, ya que cuando hacen trabajo de campo algunas incluyen y excluyen instituciones informantes. Lo mismo ocurre con las encuestas que reflejan indicadores nada coincidentes con los publicados por la Autoridad Sanitaria Nacional. Ante estos inconvenientes, el Ministro ha enviado una comunicación escrita en donde se prohíbe cualquier publicación de datos y sólo se reconoce como oficial la información que sale del SIGSA.

En el tema de la transmisión de datos (nivel 2), existe el inconveniente de que 5 municipios en el territorio nacional no cuentan con  servicios de internet. En primer lugar por falta de demanda. La población no se encuentra interesada y no es costo-efectiva la prestación de dichos servicios para las compañías existentes. Se ha informado que, si la Autoridad Sanitaria Nacional se hiciera cargo de la infraestructura para internet en el municipio el costo sería elevado. La poca capacidad de las computadoras para almacenar la información es un tema de recursos financieros. Tres son los problemas más difíciles para una transmisión de datos realmente nacional. En primer lugar están las variables compiladas por los diferentes proveedores de servicios (no sólo los del servicio público). El segundo problema tiene que ver con la plataforma empleada para la compilación.  El tercer problema es el tiempo real necesario para contar con los datos. En los puestos y centros de salud (primer nivel de atención), no hay servicios de internet ni personal para hacer la digitación, eso señala inversión en la conectividad y contratación de digitadores. El uso de una plataforma de compilación única para todas las instituciones involucradas en la atención del primer nivel es un reto mayor.

El procesamiento de datos (nivel 3) es particular para cada uno de los proveedores de servicios de salud. El  Instituto Nacional de Estadística compila la información de los proveedores de salud privados y para calcular los indicadores fusiona la información del SIGSA y del IGSS. El resultado es más cercano a la realidad, aunque no cuenta con los datos procesados en otras dependencias del sector público. El inconveniente es el tiempo de salida de los reportes que oscila alrededor de los tres años. Esto quiere decir que al año 2013 contamos con indicadores de salud del año 2010. El SIGSA tiene un retraso de dos meses para el procesamiento de la información y a veces hasta más cuando hay coyunturas en los municipios (a pesar de que alguna información la procesa en tiempo real no es un estándar nacional). Se debe recordar que la información del SIGSA no es completa para aquellos municipios sin servicio de red, pero el inconveniente mayor es que la información sólo pertenece al Ministerio de Salud y el SIGSA no genera indicadores, sólo sumatorias.

El análisis de datos (nivel 4) en el Ministerio de Salud no está concentrado. Existen 18 programas específicos: Salud materna-infantil, VIH SIDA, Malaria, Salud reproductiva, Tuberculosis,  Inmunizaciones, etc. Cada programa solicita la información que le interesa al SIGSA, asume que es información nacional y calcula sus indicadores. La mayoría de veces los indicadores no se calculan de forma programada sino a requerimiento de organismos internacionales. La mayoría de veces los indicadores se construyen utilizando como denominador la población. Algunos programas emplean los datos de población del INE, otros programas los datos de población de CELADE (Centro Latinoamericano de Demografía), otros utilizan aproximaciones propias. Algunos programas buscan la información del IGSS pero en su gran mayoría no. El análisis de datos en el Ministerio de Salud se hace a nivel de consultorías específicas. Otros análisis a requerimiento de los diputados y los públicos realizados por periodistas.  

En el nivel de salidas de información (nivel 5) hasta el año 2010 existía una oficina responsable de elaborar la Memoria Epidemiológica institucional pero desde el 2011 se dejó de publicar y no es de interés de la autoridad sanitaria volver a su elaboración. Los análisis más formales tienen que ver con la elaboración del Informe Presidencial para evidenciar los logros del Gobierno de turno, cada año. Algunos informes internacionales según requerimientos específicos. Hay salidas de información en el Informe de Desarrollo Humano y otros informes con financiamiento internacional. Las encuestas del INE también dan a conocer los resultados de análisis específicos, principalmente los de la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI). Estas salidas de información no son anuales y el menor tiempo de salida se ha dado a los 5 años. En los niveles subnacionales (departamentos y municipios) se hacen análisis de la situación de salud (ASIS) pero a criterio individual, algunos considerando sólo la información del SIGSA, otros buscando información del IGSS y de otros Ministerios. Dichos análisis los realizan epidemiólogos departamentales. Todos ellos carecen de influencia en los reportes del sector privado. Sin embargo, se puede afirmar que la mayoría no hace un ASIS anual.   

Cuando se habla del uso de la información en la planificación y la gestión (nivel 6), se debe señalar que la Unidad de Planificación Estratégica del Ministerio no utiliza información del SIGSA para la elaboración del Plan Operativo Anual, de hecho el cálculo de las necesidades presupuestarias continúa utilizando mecanismos comunes de todas las instituciones, que únicamente realizan un ajuste inflacionario al presupuesto del año anterior. Las normas institucionales no obligan al empleo de la información de la situación de salud, únicamente al cumplimiento de las leyes presupuestarias  establecidas en el Sistema de Gobierno (SIGOB). Para la elaboración del plan son requeridos indicadores meta, mismos que son elaborados en el nivel gerencial más alto de los servicios de salud con los criterios establecidos por los asesores. En ese sentido, los niveles subnacionales desconocen las metas a lograr.

Como consecuencia no se ha logrado una eficiente ejecución del gasto institucional en función de los retos del perfil de salud y de la posición geográfica de los destinatarios, el gobierno no ha logrado plantear la necesidad de ampliar el financiamiento público para la atención de la salud y como consecuencia no ha logrado el respaldo social, político y económico para la implementación de políticas sectoriales de largo plazo.